Por Pablo J. Socorro · Editorial Lunetra
Jorge Negrín pensaba haber escrito un libro que dejaría como legado a sus hijos para que conocieran sus raíces, pero en realidad escribió una novela que trasciende lo personal para convertirse en un canto al amor, a la familia, a la memoria y a ese vínculo invisible que nos une para siempre con la tierra de nuestros antepasados. Lo que nació como el deseo íntimo de preservar una historia familiar terminó convirtiéndose en un testimonio de alcance universal, donde los recuerdos individuales se entrelazan con los acontecimientos de una época y las experiencias de sus protagonistas adquieren una dimensión profundamente humana.
Más allá de los nombres, los lugares y las circunstancias, esta novela nos recuerda que conocer nuestras raíces no significa solamente descubrir de dónde venimos, sino también comprender quiénes somos y cuánto de aquellos que nos precedieron continúa viviendo en nosotros.
«Lo que no me contaron» nace de la necesidad íntima de Jorge de reconstruir una vida marcada por secretos familiares, identidades incompletas y verdades demoradas. Basada en hechos y personajes reales, la obra avanza como una investigación sentimental en la que el autor recompone, pieza a pieza, la historia que durante décadas le fue ocultada. Allí donde ya no quedan testigos, Negrín recurre a la imaginación con una regla esencial: «Imaginar con honestidad es lo más cerca que he podido estar de la verdad».
Negrín nació en La Habana en 1963 y creció con una identidad fragmentada. Tuvo tres padres: uno lo crió y lo quiso como hijo; otro le dio un apellido, pero nada más; y un tercero, Tony, era su verdadero progenitor biológico, una verdad que solo conoció a los treinta y tres años. Pero el hallazgo más significativo de la novela consiste en demostrar que su historia comenzó mucho antes de su nacimiento.
Los silencios vienen de Asturias, de Serafina, la abuela que cruzó el Atlántico en 1936 dejando cuatro hijos en España; atraviesan generaciones, océanos, guerras, emigraciones y separaciones hasta instalarse en Elvira, la madre del autor. Así, la búsqueda personal se convierte también en una conmovedora saga familiar sobre desarraigo, identidad y pertenencia.
Sin embargo, «Lo que no me contaron» no es un ajuste de cuentas. Es, sobre todo, un libro sobre comprender para poder perdonar. En las últimas horas de Elvira, cuando ella alcanza a decirle «Perdóname, hijo mío», Jorge comprende que esas palabras contienen secretos de padres, apellidos, circunstancias de la vida y, sobre todo, décadas de silencio. Y allí reside la verdadera dimensión humana de esta obra: transformar una herencia de secretos en memoria escrita.
Cuando Jorge nos entregó su obra, lo hizo decidido a que sus hijos no tuvieran que descubrir quiénes son, a los treinta y tres años, como le pasó a él. «En esta familia el silencio se heredaba. Se acaba aquí», escribe hacia el final del libro.
Con una edición cuidadosa de Maite Glaría, en versiones de tapa blanda, tapa dura y digital, Jorge Negrín se entrega así el mejor regalo posible: contar por fin la historia que otros callaron y convertir el perdón en la última palabra de la familia.
— Pablo J. Socorro, Editorial Lunetra